videos

Hace mucho tiempo que no escribo nada en esta página. Y para no perder momentos sobre tu vida o ponerlos en desorden, estoy subiendo fotos que me servirán de guía para recordar lo que ya pasó. Luego podré empezar a escribir lo que me pasa día a día sin perder el orden de las cosas.
¿Por qué escribo esto ahora? porque no sólo tú lees esta página, Dudu.

jueves, 20 de agosto de 2009

la ropa grandota

Esto le ha pasado a toda madre que se precie. Antes de ver a tu hijo, ves la ropa hecha para bebés y se te ocurre que es imposible que le pueda quedar al tuyo, que parecen hechas para juguetes y que es imposible que un ser con las mismas partes que tienes tú quepa en algo tan pequeñito.
Pero bebé aparece frente a ti y esa ropita chiquitititittita que compraste le queda inmensa.
Lo extraño es que a diferencia de cuando nació Tiago, mi sobrino, a ti no te sentí indefenso, ni pequeñito, ni tuve miedo de tocarte o de cambiarte pañales y limpiarte. Eras fuerte, te movías como loco, llorabas como grande y sentía que tu carácter era de los míos, fuerte y de guerrero. Y sin embargo, la ropa te quedaba inmensa. Mira lo pequeñito que eras.

No hay comentarios:

__________________________